Capítulo
1
El Tao que puede decirse no es el Tao constante. El nombre que puede nombrarse no es el nombre constante.
Sin nombre, es el origen del cielo y de la tierra. Con nombre, es la madre de las diez mil cosas.
Quien permanece libre de deseo contempla el misterio. Quien mira desde el deseo contempla sus formas. Ambos brotan de una misma fuente y reciben nombres distintos. Juntos se llaman misterio; misterio más hondo que el misterio, puerta de toda maravilla.
Traducción realizada con inteligencia artificial. Edición: Traducción propia al español, realizada con inteligencia artificial, del Tao Te King, texto clásico chino en dominio público.. Volver a la obra